¿Qué es un asesor de empresas?
Un asesor de empresas, es un profesional que es requerido, ya sea por sus conocimientos, o por su experiencia acumulada en un determinado para resolver alguna situación o por todo ello en su conjunto. También, un asesor de empresas es aquel que presta servicios profesionales a las empresa en cualquier ámbito.
El perfil del asesor de empresas es por lo tanto un perfil “generalista”. Lo que implica que el asesor de empresas se ve obligado a saber de cosas distintas. El asesor de empresas debe estar al día en cuestiones fiscales, económicas, financieras, laborales, mercantiles, legales o técnicas diversas.
Las empresas utilizan a los asesores de empresas, cuando las capacidades internas no son suficientes para resolver los problemas internos, o cuando el costo de generar soluciones dentro de las empresas sobrepasa el costo de consultar externamente asesor de empresas. No es un servicio barato, por lo tanto el empresario debe tener mucho cuidado en el momento de elegir a un asesor de empresas.
Como asesor de empresas, se debe cumplir según mi opinión los siguientes principios deontológicos:
– Independencia (la independencia es condición esencial para el correcto ejercicio de todo asesor de empresas y constituye la garantía de que los intereses de los destinatarios de sus servicios serán tratados con objetividad, y total libertad, sin interferencias o presiones externas).
– Objetividad (la objetividad posibilita la formulación de juicios y recomendaciones sin prejuicios ni ideas preestablecidas, teniendo en cuenta toda la información y todos los elementos de juicio disponibles, tanto los que puedan favorecer los intereses de su cliente como los que puedan ser contrarios).
– Integridad (la integridad consiste en desempeñar la actividad de asesor de empresas con honestidad, diligencia y responsabilidad, respetando la legislación vigente y con unas fuertes convicciones éticas, morales y profesionales).
– Confidencialidad (la confidencialidad obliga a no utilizar la información recibida del cliente en beneficio propio o de terceros o de manera contraria a la legislación vigente y a no divulgar información, informes o trabajos realizados sin consentimiento).
– Competencia (el asesor de empresas aceptará aquellos encargos para los que considere que tiene los conocimientos técnicos, la experiencia profesional y los medios instrumentales necesarios).
– Lealtad (el asesor de empresas deberá mantener una actitud respetuosa con clientes y compañeros, procurará evitar las situaciones de conflicto y observará una conducta trasparente y sincera con compañeros y clientes, informando de cualquier conflicto de intereses que pudiera producirse).

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